Es asombroso como Saborido puede imitar algunos estilos. Es cierto y es una virtud, pero lo destacable es cómo habiendo hecho tantas páginas camaleónicas, nunca deja de ser Saborido. Me lo imagino recibiendo pedidos: "Esta dibujala como tal, esta como cual". Aceptando esa particularidad que el tiene respecto de otros dibujantes, y siendo más aplaudido por eso que por su estilo, que cuando lo adopta es como la última página que aquí muestro. Saborido dibuja bien de la manera que sea y a la vez tiene un estilo de lo más personal. La de Archi y la de Blondie son de la revista Mengano (1976, la de Beto el recluta y la siguiente son de la Feriado Nacional (1983), y la última de Superhumor (1983).